Historias de voluntarios y socios

Alexandria Gilbert. Verde Valley School, Arizona. (Xepatan, noviembre de 2018)

Felicidad. Eso lo que asocio con mi experiencia con Constru Casa. Mi escuela secundaria, Verde Valley School, en Arizona, Estados Unidos, tuvo un viaje a Guatemala, lo cual nos permitió trabajar con Constru Casa. Pasamos cuatro días construyendo dos casas en Xepatan – un pueblo pequeño, pero muy bonito. Como estudiantes de un país desarrollado y privilegiado, nos golpeó inmediatamente el hecho de ver qué es la pobreza en realidad. Ver las viviendas en las que vivían las dos familias, las grietas en el lodo, los cuartos pequeños fue un shock. Con las vistas preciosas y gente increíble para trabajar juntos, trabajamos las dos casas. Me recuerdo bien las sonrisas en las caras de las familias.

Ver los niños saludándonos cada mañana desde la cima del camino por donde bajamos cada día nos levantaban nuestros corazones. No fue el trabajo más fácil, sin embargo fue definitivamente gratificante. Desde cavar zanjas hasta hacer nuestro propio cemento, nuestras huellas y sudor están en cada centímetro de las casas que construimos. Cuatro días fue todo lo que nos llevó para crear un ambiente seguro y robusto, lo que aún me impacta. Cada persona en este pueblo fue tan cálida y servicial. Las familias nos recibieron con los brazos abiertos, los niños pequeños estaban allí, trabajando a la par de nosotros todo el tiempo.

Al escribir este texto, aún siento el calor humano de cada persona de allá. Reflexionando sobre la experiencia que tuvimos con Constru Casa, puedo valorarla verdaderamente. Ver como estos cuatro días pueden realmente transformar dos familias me hace sonreír. Ninguno de nosotros podría nunca olvidar el regalo que nos dieron a través de Constru Casa, porque es sinceramente la experiencia más increíble y gratificante. Muchas gracias a cada persona involucrada en construir estos recuerdos para nosotros … hasta la próxima.

Sophia Bernhardt, Verde Valley School, Arizona. (Xepatan, noviembre de 2018)

La experiencia más significativa para mí fue trabajar en Xepatan, Guatemala para Constru Casa. Construimos dos casas en 3.5 días para familias que no tenían un refugio estable. Esto cambió mi perspectiva de felicidad para siempre. Jugar con los niños y comunicarme con ellos en la manera más única fue extremamente inspiradora. Verlos tan felices como estaban, al tener tan poco como tienen, hizo darme cuenta que no se requiere mucho para ser feliz. Esta experiencia también hizo darme cuenta que necesitamos mucho cambio en nuestras comunidades locales en los Estados Unidos. Comunidades en cualquier parte deberían mantenerse tan unidas y enfocadas en la familia como este pueblo.

Gus Muller. Verde Valley School, Arizona. (Xepatan, noviembre de 2018)

Mi experiencia en Xepatan, Guatemala, construyendo viviendas fue una experiencia profunda. Fue algo que nunca antes había hecho y vi personas y condiciones de vida que nunca antes había visto. Las personas de la comunidad no tenían nada, sin embargo nada es mucho más que podemos imaginarnos. Las personas fueron las personas más cariñosas y cuidadosas que en mi vida había conocido. Los tres días y medio que pasamos allí cambiaron mi punto de vista del país y su cultura. Puede que sea un país tercermundista financieramente, pero son el primer mundo en amor y cuidado. Pienso que esta experiencia fue absolutamente increíble y pienso regresar a Xepatan este verano. Muchas gracias a Keith y todos de Constru Casa por planificarlo y permitirnos ayudar a dos familias maravillas necesitadas.